Me gusta verte buscar el universo en el cajón
elegís, sentís la cáscara, lo redondo
intentás sostenerlo en el aire
y si se cae no importa
empezamos de nuevo:
preparamos té
damos vueltas alrededor de la mesa
acomodamos lo esencial
dos tazas un pomelo
y nos hacemos expresos
te saco el pulóver gris
no hay miedo hay globos
y seguís sin miedo
la camisa tiene un agujero que se nota
una mosca vuela fresca
nos sentamos en el living
nos sacamos los zapatos
un pantalón que se eleva con las mujeres
y la cabeza suave-etérea
imita un voyeur
29.4.07
21.4.07
Diciembre
No hay demasiado. Ni el señor de las linternas que se agitan, los discos con aerosol, los impermeables impermeabilizados, o el gitano busca-aplausos en Lavalle. Un señor borracho. El obelisco como hito. A un lado. Tu mano. Un cartón corrugado haciendo ruido. Rasgando calor en los Bancos. Taxis. Tachos de basura. La hora que preguntamos al extranjero que nos sacó una foto florida 6 am. Nosotros contando baldosas rotas, temiendo a esos pibes chorros. Un colectivo nos tocó bocina e imaginamos llevarnos. Al Planetario. ¿Pero luego? Te solté la nariz. La mano con la boca. Fumamos sol. Caminamos. Corremos hasta Perú.
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