Se excitaba con el olor del faro. Acostada en la playa enterró las uñas en la arena. Descalza. Dejó sus huellas en el suelo húmedo y corrió. Entretuvo al cuerpo con las olas del viento volando los ojos. Llenó la boca con sal. Balbuceó agua mirando un barco que estaba lejos. Luego sintió mar. Tenía un caracol en la oreja y un cangrejo en los pies contorsionando sus dedos. Suaves con espuma verde. Debajo del agua había una botella. La sostuvo en las manos. Cayó al piso. Espasmó. Desmayada hasta que apareció él. Ella se estiró con la botella quebrada y un papel en la mano. Se quitó la ropa. El verano al borde del mar. Mientras un hombre tocaba los senos con baba. Abrió las piernas. Tiró la botella. El corazón. Había un pez muerto. Temblando.